La Policía Bonaerense ingresó brutalmente a la textil Nueva Generación, donde también funciona un jardín de infantes. Un total de 124 laburantes, entre trabajadores de ésa y otras cooperativas y periodistas, fueron detenidos tras recibir golpes. Los represores se quedaron con parte de sus pertenencias. Acusan al gobernador Kicillof y al ministro Ferraresi de engañar a les laburantes y no dar respuestas.
